miércoles, 26 de febrero de 2014

TIRO FALLADO

       Desde el mismo instante en que se conocieron, no pararon de contarse cosas, en muchos casos intimidades, de sonreír, de soltar carcajadas, incluso. Parecía que ambos habían sido víctimas del «flechazo» de Cupido y no pensaban más que en ese momento que compartían. Ni siquiera la brusca aparición (así les pareció a ellos al estar tan concentrados en conocerse) de un agente de la autoridad solicitándoles el oportuno documento les hizo apartar su mente y su atención de aquello que los tenía ocupados, y casi ni vieron desaparecer la silueta de aquel cuando siguió con su cometido mientras se alejaba.

       De pronto, sobresaltada, ella dio un salto. No se había percatado de que el tren de cercanías estaba desde hacía unos instantes en la estación en que debería haberse apeado, y se disponía ya a proseguir su marcha, justo en el momento en el que los pies de ella acabaron de posarse sobre el andén, más pesadamente de lo habitual.

       Y ya no volvieron a coincidir nunca más…

       La imaginaria flecha se había roto en mil pedazos y Cupido no pudo sino marcar una «X» más en la columna de los fracasos. La verdad es que no había comenzado bien la semana, no… —Me estaré haciendo mayor, me falla la puntería demasiado últimamente— se dijo, y partió en busca de un nuevo reto con la esperanza de, esta vez, obtener un mejor resultado.

Patxi Hinojosa Luján
(26/02/2014)