viernes, 19 de septiembre de 2014

De sueños y pasiones…



Anoche, mientras dormía, soñé que ya nunca más podría volver a soñar… despierto.
Hoy y ahora, ya en el mundo consciente, me reconforta ver que no fue sino una pesadilla que, eso sí, me indujo al mayor desasosiego que recuerdo en mucho tiempo.
Por suerte para mí, mis pasiones siguen tirando del carro de mis sueños, y ninguna de ellas me ha abandonado jamás; y espero que este estatus siga así por lo menos hasta que esa luz blanca tire de mí, porque eso tenemos firmado en un contrato vital:
¡Podré seguir soñando despierto mientras que el cuerpo aguante!

© Patxi Hinojosa Luján
(20/09/2014)