miércoles, 19 de julio de 2017

Por dudar...


Ignoro qué desperté en ti;
Qué hizo que te mudaras,
Imprudente, sin dudar,
Al voluble mundo de mis dudas.

Con qué palanca tropecé,
(Debió ser eso…),
Que activó en ti la insensatez
De otorgarme el beneficio
 De tantas visitas de tu piel
Tan reñidas con el pudor.

Yo, que recelo de la suerte,
O más bien de su perverso reparto,
(Bastante he visto ya trapichear con ella
En los bajos fondos de la alta suciedad),
A menudo sospeché de una mano negra,
Que al final, por una vez, se distrajo.

Mas aún desconfío de lo que escribo.
Sospecho que aún cuelgo de hilos,
Transparentes, que alguien maneja
Y temo incluso que tampoco sea yo
Quien haya decidido vivir
Aferrándome a este edén.

Dudo, ahora, que consiga interpretarlo,
Formulando una explicación verosímil,
Aun oteando desde la atalaya
De ese arco iris de tonos grises
Del que también dudo
Y que ayer abandonaste por mí.

Y yo, que a veces me siento
Tan irreal, etéreo e incierto
Como la sombra del silencio,
Por dudar,
Hasta dudo, oíd bien,
De que me quepan ya más dudas.

© Patxi Hinojosa Luján, dubitativo
(19/07/2017)