lunes, 19 de diciembre de 2016

Entre sombras


Cuando la oscuridad espera impaciente su turno, las luces estudian contornos con precisión de relojero para dibujar plantillas dotadas de movimiento a las que llamo hermanas.
Me muevo en el mundo de las sombras y siempre me sentí a gusto entre ellas. La mía es una existencia intermitente que he aprendido a valorar porque tal es mi naturaleza, ese es mi sino.
Nosotras somos grises; bueno, casi todas, porque desde hace poco tiempo conozco a una que no lo es. Ella es de color, o dicho con exactitud: es de colores, fue tocada con ese colorido don especial del que carecemos los demás miembros de su familia. Aunque gracias a ello, y en poco tiempo, he aprendido a conocerla tanto como a mí misma. Y gracias también, no puedo esconderlo, a que mi poseedor frecuenta la compañía de su propietaria.
Sé así que cuando presenta un tono verdoso, tanto ella como su titular humana están optimistas, esperanzadas; cuando enseña colores de la gama marrón, por el contrario, ambas se encuentran algo decaídas; si aparece pintada de azules están pasando por una etapa productiva y todo lo contrario si lo hace teñida de luto, con ese negro que endurece los grises. Y, por si os lo estabais preguntando, os diré que sí, también hay ocasiones en que elige el color rojo y se viste, expectante, con él…
Mas os tengo que confesar que mi dueño no disfruta de la contemplación de semejante abanico cromático, lo sé por lo que he podido deducir de sus comentarios entre dientes. A pesar de esto entiendo su obsesión por avanzar en la relación, no en vano todo en su amada destila belleza, tanto su personalidad como su físico, y nada nos impide pensar que entre dentro de la lógica el haber caído rendido a sus pies.
Hoy, después de varios encuentros con los dos frenos de mano echados, nuestros humanos han intimado por fin y al rato han prescindido de luces, y por lo tanto de sombras. Nosotras, las suyas, estamos a la espera de acontecimientos en el lugar donde se esconden las sombras y, mientras llegan aquellos, yo acelero el paso del tiempo recordando ese rojo matiz pasión que tuve ocasión de contemplar antes del apagón…

© Patxi Hinojosa Luján
(19/12/2016)