domingo, 4 de diciembre de 2016

Fantasía


Me manipulas a tu voluntad, haces conmigo lo que quieres. No es algo nuevo, lo llevas haciendo desde que me creaste, al igual que con mis hermanos, valiéndote de tu ingenio. Aunque a mí no me manejas como procedes con ellos, moviendo sus hilos; conmigo es todo mucho más íntimo: te introduces en mí con suavidad y haces que cobre vida, una vida que te debo sólo a ti, a tu arte.
Cuando esto acontece aprovecho y acumulo la vitalidad necesaria que me permite repartir alegría entre los que acuden a las mágicas representaciones que nacen fruto de tu imaginación, y me siento orgulloso y me inunde el sosiego.
Sé que sabes que lo sé.
Por eso, haz conmigo lo que quieras, te animo a que sigas haciéndolo mientras encuentres fuerzas para imaginar, para continuar alegrando corazones, enriqueciéndolos haciéndoles creer que aún quedan mundos maravillosos por descubrir con sólo mirar hacia el rincón más recóndito del fondo de los espejos, de esos que juegan a esconderse en el escenario de cualquier teatro, donde estas lunas y aquellos universos abundan aún; sin ir más lejos, yo disfruto del privilegio de formar parte de algunos de ellos, que alterno según tu criterio.
Sé que sabes que lo sé porque cuando me creaste pusiste todo tu empeño en dotarme de vida propia gracias a tu creatividad, a tu fantasía. Por ello, siempre que te siento, hago acopio de una felicidad que esparzo y reparto mientras silbo una canción, a veces nostálgica, cierto, mas en no menos ocasiones exenta de cualquier pizca de cruel melancolía.
***
Hoy yo, como hice ayer y haré mañana, sigo tranquilo, jamás me abandonó la seguridad de saber que tú nunca permitirás que nadie ose «no dejar títere con cabeza».

© Patxi Hinojosa Luján
(04/12/2016)