lunes, 11 de enero de 2016

Sencillo


Lo suyo no fue un fallo multiorgánico, murió haciendo gala de la misma modestia con la que vivió. Se lo llevó al otro barrio un fallo biorgánico: primero le falló el de la cabeza, después el corazón.
Él era sencillo, así de simple.

© Patxi Hinojosa Luján
(11/01/2016)